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EL DE LA CALLE 42

Categoría: SALUD

19/08/2007 GMT 1

Cerco a los factores de riesgo cardiovasculares

calle42 @ 17:20

Aproximadamente el 60% de pacientes cardiovasculares presenta al menos un factor de riesgo modificable, según un estudio

Pese a haber disminuido la tasa, las enfermedades cardiovasculares siguen siendo la primera causa de muerte en España. Ahora, un estudio señala que más de la mitad de los pacientes con riesgo cardiovascular presenta, al menos, un factor de riesgo modificable, es decir, que sólo cambiando los hábitos de vida desaparecería. Entre estos factores, la hipertensión arterial destaca sobre los otros factores por su notabilidad a la hora de desarrollar patologías cardiovasculares y, además, porque sólo entre el 25% y el 35% de los pacientes hipertensos están bien controlados. Los expertos señalan que la solución pasa por fomentar el autocontrol del paciente además de buscar estrategias terapéuticas adecuadas.

Aproximadamente el 60% de pacientes cardiovasculares presenta al menos un factor de riesgo modificable, según un estudio

Pese a haber disminuido la tasa, las enfermedades cardiovasculares siguen siendo la primera causa de muerte en España. Ahora, un estudio señala que más de la mitad de los pacientes con riesgo cardiovascular presenta, al menos, un factor de riesgo modificable, es decir, que sólo cambiando los hábitos de vida desaparecería. Entre estos factores, la hipertensión arterial destaca sobre los otros factores por su notabilidad a la hora de desarrollar patologías cardiovasculares y, además, porque sólo entre el 25% y el 35% de los pacientes hipertensos están bien controlados. Los expertos señalan que la solución pasa por fomentar el autocontrol del paciente además de buscar estrategias terapéuticas adecuadas.

Un 57,9% de los pacientes con enfermedades cardiovasculares presenta, al menos, un factor de riesgo modificable como la Hipertensión Arterial (HTA), que destaca por su importancia en el desarrollo de estas patologías. No obstante, únicamente un tercio de los pacientes diagnosticados y con tratamiento alcanzan cifras de presión arterial adecuadas. Esta es la conclusión que se desprende de los estudios COROPINA y COREVALÚA, enmarcados dentro de CORRESPONDE, un programa nacional que quiere fomentar la corresponsabilidad médico-paciente en la prevención de cardiopatías y mejorar del control de los factores de riesgo, para reducir la morbimortalidad de esta enfermedad.
CORRESPONDE, desarrollado e implementado por la Sociedad Española de Hipertensión-Liga Española para la Lucha contra la Hipertensión Arterial (SEH-LELHA), consta de un programa informatizado basado en guías de práctica clínica validadas que permiten al médico calcular el riesgo cardiovascular individualizado a la vez que determina un objetivo terapéutico específico. COROPINA es un estudio prospectivo que implicó a 1.169 médicos del Sistema Nacional de Salud y COREVALÚA, un sondeo de opinión a 1.402 profesionales sanitarios.

Mal control de la hipertensión
El tabaquismo, el sobrepeso y el exceso de fármacos aparecen como las tres causas más importantes asociadas a la falta de control de la hipertensión. En España, se calcula que aproximadamente el 50% de los pacientes hipertensos no completa el tratamiento farmacológico prescrito y entre el 70% al 80% no sigue las medidas higiénico-dietéticas recomendadas por los profesionales sanitarios. Aunque el grado de control de la HTA ha ido aumentando gradualmente en los últimos años, el porcentaje no alcanza el 20% de la población en general y supone únicamente el 35% de los pacientes atendidos en Atención Primaria.

Bajando entre un 1% y un 2% las cifras elevadas de colesterol se evitarían casi 1.600 fallecimientos por enfermedad cardiovascular
Por este motivo, los expertos creen que corresponsabilizar al paciente en el control de su propia enfermedad es uno de los puntos clave para mejorar el panorama actual. Si los objetivos a alcanzar han sido consensuados entre médico y paciente, y éste conoce los efectos beneficiosos del cumplimiento terapéutico, se incrementará su responsabilidad relacionado con un mejor control. Una relación de confianza entre médico-paciente, ampliar la duración de las consultas, dotar a los servicios asistenciales de instrumentos que faciliten y mejoren la gestión clínica de los pacientes y establecer un tratamiento terapéutico sencillo son algunas de las pautas que se recomiendan, además de implicar a los profesionales de enfermería y a los farmacéuticos en la consecución del objetivo final: conseguir un buen control de la HTA.
La falta de conciencia de enfermedad, el deterioro personal por condiciones psicofísicas o un bajo nivel sociocultural del paciente hipertenso contribuyen al mal control de la HTA. Según los datos que revelan las encuestas, el sedentarismo y la obesidad son factores que explicarían esta falta de control.

Otro factor modificable
Aproximadamente 1.600 de los fallecimientos anuales que ocurren en España por enfermedad cardiovascular se podrían evitar disminuyendo sólo entre un 1% y un 2% las cifras elevadas de colesterol en sangre, que presenta la mitad de la población española sin saberlo. Estos son datos que ha hecho públicos la Sociedad Española de Arterioesclerosis (SEA) de mano de Luis Álvarez Sala, jefe de la Unidad de Lípidos del Hospital Gregorio Marañón de Madrid, en una sesión celebrada recientemente en Valencia.

Aunque las enfermedades cardiovasculares afectan preferentemente a la tercera edad, el experto recuerda que el proceso coronario precisa de décadas para establecerse, incluso, desde la infancia. Y debido a la relación existente entre cifras de colesterol y grasas saturadas en las enfermedades cardiovasculares, insiste en que es importante fomentar desde pequeños hábitos de vida saludables.

Según datos del Ministerio de Sanidad y Consumo, la población infantil y juvenil española presenta una tasa de 13,9% de obesidad con un incremento del 5% al 16% en los 20 últimos años. El 16% de la población infantil sufre sobrepeso o presenta obesidad, proporción que aumenta en los adolescentes hasta el 20%, según investigaciones recientes realizadas en distintos países europeos. La obesidad infantil es causa de enfermedades crónicas en la madurez como la diabetes, la hipertensión arterial y la enfermedad cardiovascular además de provocar problemas psicosociales de distinta índole en los niños y adolescentes.

PEOR POR LA NOCHE En el XIV Congreso Nacional de la Sociedad Española de Medicina General (SEMG), celebrado recientemente en Salamanca, se ha hecho público que la mitad de los pacientes hipertensos tiene tres veces más riesgo cardiovascular en horario nocturno que el resto de la población. La presión arterial tiene una predisposición circadiana y, por ello, el efecto de los fármacos antihipertensivos es diferente según el horario de administración. Por este motivo, los expertos señalan que es importante identificar aquellos individuos con cifras tensionales nocturnas más altas.
Carlos Calvo, de la Unidad de Hipertensión y Riesgo Vascular del Hospital Clínico Universitario de Santiago de Compostela, señala la importancia de realizar monitorización ambulatoria de la presión arterial (MAPA) para conocer el ritmo circadiano de cada paciente. Esta actuación pretende prescribir de forma individualizada un horario determinado de administración de los fármacos ya que, y según revela un estudio efectuado con aproximadamente 2.900 pacientes hipertensos del área de Santiago de Compostela, el 80% de ellos se efectúa control de la presión bajo el efecto de la medicación antihipertensiva, que da como resultado valores engañosamente bajos. Para Calvo, la única manera de conocer si los fármacos actúan durante 24 horas es realizando el MAPA.

Estrés durante el embarazo

calle42 @ 17:17

Las situaciones de estrés durante el embarazo no son algo deseable, ni para la madre ni para el futuro hijo, han encontrado investigadores británicos. Como sucede en tantos otros aspectos durante la gestación, en lo que se refiere al estrés lo que le pasa a la madre afecta en mayor o menor medida al feto. Pese a que el estudio, publicado en la revista Clinical Endocrinology, indica que a las 17 semanas se produce exposición a hormonas del estrés, todavía se desconoce como afecta al feto.

Las hormonas de estrés se vuelcan en el torrente sanguíneo de una persona cuando está en situación de ansiedad. Estas hormonas tienen un efecto positivo a corto plazo porque ayudan al cuerpo a enfrentarse a una situación percibida como peligrosa. Sin embargo, la duración excesiva de este estado tiene efectos perjudiciales, como el cansancio, la depresión o la facilidad para enfermar. El estrés durante el embarazo se traspasa de la madre al feto, seguramente mediante las hormonas del estrés a través de la placenta.

Presencia de cortisol
Desde las 17 semanas de gestación, la cantidad de la hormona principal del estrés, el cortisol, en el líquido amniótico que rodea el feto, está relacionada directamente con el nivel de esta hormona en la sangre de la madre, según han comprobado científicos británicos en 267 mujeres embarazadas. Es el feto el que produce en su mayor parte el líquido amniótico, de forma que la presencia del cortisol refleja su exposición a la sustancia. Es una relación química directa, aseguran los autores del estudio, que se hace más fuerte a medida que avanza la gestación.

Una de las etapas en la que el ser humano resulta más susceptible a la influencia del ambiente es cuando se está desarrollando en el útero
En animales ya se había demostrado que altos niveles de estrés en la madre durante el embarazo pueden afectar a la función cerebral y al comportamiento de los descendientes. Sin embargo, los mecanismos de afectación y los plazos de mayor afectación del feto en humanos siguen sin estar claros. El estudio ahora publicado, en la revista Clinical Endocrinology, es el primero que indica que ya a las 17 semanas ya se produce exposición a hormonas del estrés.

Susceptibilidad fetal
«Somos todos el producto de nuestra historia de desarrollo», comenta la investigadora Pampa Sarkar, «y una de las etapas en la que resultamos más susceptibles a la influencia del ambiente es cuando nos desarrollamos en el útero». La experta señala que todavía hay que investigar más para desentrañar los mecanismos por los cuales el estrés maternal afecta al feto, tanto durante su vida fetal como su niñez. «No queremos preocupar sin razón a las mujeres embarazadas. Recordamos que una de las mejores formas de que la gente evite el estrés no específico es que lleven una vida sana y equilibrada».

Sin embargo, todas las mujeres que están embarazas o lo han estado saben que no es nada fácil evitar el estrés durante ese periodo, por ejemplo, el que sufren al someterse a pruebas diagnósticas como la amniocentesis (análisis del líquido amniótico) para conocer si el feto sufre alguna enfermedad que aconseje el aborto, como es el caso de la trisomía 21, indicativa del síndrome de Down.

Un estudio anterior del mismo equipo publicado el año pasado, también sobre embarazadas de alrededor de 17 semanas, evaluó el estado de ansiedad de éstas antes de la prueba así como su nivel de cortisol en sangre y lo comparó con un número de casi el triple de embarazadas como control. Las pruebas psicológicas indicaron un estado de gran ansiedad en las mujeres a la espera de amniocentesis, y se confirmó que iba acompañado de un aumento de cortisol en la sangre (la traducción fisiológica de este estado), aunque este incremento fue sólo moderado.

ANSIEDAD MATERNAL En Cádiz se realizó hace unos años un curioso estudio para dilucidar si existe relación entre el nivel de ansiedad maternal durante el embarazo y el comportamiento del feto, que se basó en el supuesto estado de mayor ansiedad precedente a la prueba de amniocentesis. En el hospital universitario de Puerto Real se estudió un pequeño grupo de embarazadas a las 15 semanas de gestación, la mitad de las cuales iban a someterse a la prueba. Se midieron varias sustancias presentes en la sangre, entre ellas la glucosa y el cortisol, así como otras en el líquido amniótico de las que se sometieron a la amniocentesis.
Además, se observaron los movimientos del feto al mismo tiempo, distinguiendo entre patadas, hipo, movimientos bruscos y contacto entre la mano y la cara. Los investigadores concluyeron que no había diferencias constatables entre los movimientos del feto en las mujeres que mostraban un mayor estado de ansiedad y las que mostraban un estado menor. Sin embargo, sí observaron una posible relación entre el nivel de glucosa en la madre y el mayor o menor movimiento del feto.

Medicamentos genéricos: una fuente de ahorro

calle42 @ 15:43

Mil millones de euros ha sido la suma que se han gastado los españoles en la compra de medicamentos en enero de este año, según datos del Ministerio de Sanidad. Teniendo en cuenta que el gasto mensual ha ascendido a 22 euros por persona, una familia de cuatro miembros ha tenido que abonar, de media, unos 90 euros durante este periodo.

Si en su lugar se hubieran comprado medicamentos genéricos, el ahorro ascendería al 25%-50%, es decir, entre 40 euros y 50 euros al mes en concepto de "gastos sanitarios". Pero, por desconocimiento o desconfianza, estos no son los más solicitados, de acuerdo con el informe de marzo del 2007 de la Asociación Española de Fabricantes de Sustancias y Especialidades Farmacéuticas Genéricas (AESEG).

Considerando que la compra de fármacos ha sido un 10,7% superior en relación al año 2006, la importancia del consumo de genéricos en el ahorro doméstico cobra relevancia, más aún si se trata de personas mayores o con enfermedades crónicas.Como dato, los pacientes que padecen este tipo de dolencias representan un 30% del total de consumidores de medicamentos.

Considerando que la compra de fármacos ha sido un 10,7% superior en relación al año 2006, la importancia del consumo de genéricos en el ahorro doméstico cobra relevancia
Tal como funciona nuestro sistema de salud, este ahorro queda, por lo general, en manos de los profesionales sanitarios. En efecto, el 70% de los españoles conoce la naturaleza de los genéricos; el 77% los aceptaría de buen grado si se los recetara su médico; y sólo un 10,3% prefiere uno de "marca", según el último Barómetro Sanitario. Aunque la mayoría, entonces, se inclinaría -en teoría- por los fármacos más económicos, dejan que la decisión final la tome su médico. Pero conviene recordar que el paciente puede realizar su propia búsqueda, y de manera sencilla, a través de Internet para aprovechar esta alternativa.

Buscador de medicamentos

Aunque el consumo de genéricos se duplicó en los últimos tres años, su crecimiento progresivo depende, en la práctica, de la promoción que le dan los profesionales sanitarios, ya que son quienes informan a los pacientes de la existencia o no de un sustituto genérico. Por un lado, el médico es el que decide prescribir un medicamento genérico o uno "comercial". Y en manos de la farmacia queda informar al paciente de la disponibilidad de una opción más económica frente a una receta que indica el principio activo de una marca en particular.

Para aprovechar esta posibilidad de ahorro, el paciente también cuenta con fuentes de información adicionales. La Sociedad Española de Farmacéuticos de Atención Primaria (SEFAP) ofrece en su página web una herramienta para identificar medicamentos genéricos de manera sencilla y ágil. La información requerida por este buscador se encuentra al alcance del paciente, ya que surge de la propia receta. Así, introduciendo la marca comercial, el principio activo, el excipiente deseado, la dosis, el laboratorio conocido y su forma de administración, puede obtener las opciones de los genéricos disponibles en el mercado.

Utilidad y resultados del buscador Según el Barómetro 2006, sólo el 30% de los pacientes declara que siempre encuentra los genéricos en su punto de venta. En el 12% de los casos, cuando no se encuentran disponibles, la farmacia lo encarga, aunque con un plazo de entrega superior. Ante estas situaciones, un 21% de los consumidores afirma que "siempre lo cambian por otro".
Por este motivo, resulta de gran ayuda conocer las opciones del mercado farmacéutico antes de proceder a la compra de un medicamento, del mismo modo que es importante contar con información complementaria que pueden facilitar los mismos profesionales, independientemente del lugar en el que se realice la compra o la rapidez de respuesta por parte de la farmacia en cuestión.

Los resultados que ofrece el buscador de la SEFAP, una vez introducidos los datos, quedan contenidos en un listado en el que figura el código nacional del medicamento, el nombre del principio activo y la dosis, su formato (sobres, comprimidos, cremas, etc.), así como el precio de venta al público. Además, este sistema brinda la posibilidad de seleccionar la composición del fármaco excluyendo de la búsqueda un excipiente determinado para evitar la ingesta de sustancias que generen rechazo, como la glucosa, que es uno de los más comunes. En la búsqueda se puede excluir un compuesto determinado, por lo que el interesado obtendrá las opciones adecuadas a sus necesidades.

En la búsqueda se puede excluir un compuesto determinado, por lo que el interesado obtendrá las opciones adecuadas a sus necesidades
Las farmacias aseguran que, por lo general, los pacientes "se fían más de las marcas" a la hora de comprar. Esto se debe a la falta de información y a la costumbre de asociar un principio activo para tratar una determinada enfermedad a un laboratorio en particular cuando, en definitiva, a los genéricos también se aplican los mismos controles de calidad y sanidad vigentes en España.

Pese a este escepticismo, en nuestro país el consumo de los medicamentos genéricos está en constante crecimiento desde hace unos años, aunque en el mercado total de medicamentos sólo representa el 6%. Es decir que se sitúa aún lejos de la media europea, que ronda entre el 30% y el 35%, y a mayor distancia todavía de los países escandinavos -donde es del 60%- o de Estados Unidos -del 50%-. El bajo nivel de consumo de estos fármacos en España impide que el ahorro sanitario sea mayor, tanto para las familias como para el Sistema Nacional de Salud. Las cifras revelan que si se equiparara este consumo a la media europea, el Estado se ahorraría más de 700 millones de euros anuales.

03/03/2007 GMT 1

Dormir roncando

calle42 @ 00:35

Entre cinco y siete millones de españoles sufren apnea obstructiva del sueño, alteración que dificulta el descanso y que tiene consecuencias graves para la salud

Los ronquidos son habituales en una de cada cinco personas. Más allá de lo molesto que resulta para los acompañantes, en determinados casos es uno de los signos del síndrome de las apneas-hipopneas obstructivas del sueño. Esta alteración respiratoria dificulta el descanso y puede tener consecuencias graves para la salud. Asimismo, la somnolencia diurna que comporta hace que las personas que padecen el trastorno tengan más riesgo de sufrir un accidente de tráfico, laboral o doméstico. Entre las estrategias de prevención: evitar el sobrepeso, abstenerse de beber alcohol y tomar tranquilizantes las horas previas al sueño.

Los ronquidos se producen por el relajamiento del velo del paladar que se descuelga y, en consecuencia, obstruye la cavidad orofaríngea por la que debe circular el aire hasta nuestros pulmones. Se origina así un movimiento vibratorio, que es lo que tanto molesta a los vecinos de cama o habitación. Lo que sin duda puede ser molesto para quien duerme al lado, sólo debe ser objeto de atención, hablando en términos de salud, en determinados casos. Como por ejemplo, cuando roncar es una de las manifestaciones de lo que se conoce como síndrome de las apneas-hipopneas obstructivas del sueño (SAHOS).
En este caso, los ronquidos son menos acompasados y más estrepitosos y se acompañan de frecuentes paradas respiratorias por espacio de más de diez segundos. Tras el periodo en que se detiene la respiración se produce un ronquido más estrepitoso que se corresponde con la necesidad imperiosa que tiene el organismo de reanudar los movimientos respiratorios. Uno de los síntomas que harán sospechar que los ronquidos pueden estar relacionados con las apneas del sueño es la gran somnolencia durante el día. Se sabe a este respecto, que las paradas respiratorias cortan el ritmo del sueño, lo que se traduce en un mal descanso debido a que, aunque el paciente no es consciente, obligan al cerebro a despertarse periódicamente para poner fin a las mismas.

Por fortuna, sólo el 15% de los roncadores padecen apnea del sueño. La enfermedad afecta entre el 4% y 6% de los varones adultos y entre el 2% y 4% de las mujeres, y su prevalencia aumenta con la edad. Los candidatos más habituales son hombres adultos y con sobrepeso. Fumar, beber y tomar somníferos también predisponen a padecer esta enfermedad. A pesar de ser un trastorno muy extendido, el nivel de diagnóstico no llega al 10% de los afectados y, dado que el roncador no suele ser consciente de su problema, son normalmente las parejas las que inducen a pedir el consejo profesional.

Soluciones
En la actualidad existen remedios eficaces que consiguen eliminar los molestos ronquidos y, lo que es más importante, las apneas de las que eventualmente puedan ser síntoma. Una de las técnicas más utilizadas es la CPAP, que consiste en una mascarilla que se coloca al paciente durante la noche y que, al mantener una presión positiva continúa sobre la vía aérea, la mantiene abierta impidiendo la aparición de las apneas. Alrededor de 150.000 españoles utilizan mascarilla nasal para dormir, cifra que se ha triplicado en la última década, según datos de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica.

La reducción del 10% en el índice de masa corporal mejora el síndrome de las apneas-hipopneas durante el sueño hasta un 26%También puede estar indicada la cirugía, convencional o por láser, cuando se haya identificado el agrandamiento del velo del paladar como la causa fundamental de los ronquidos. Esta opción sólo se reserva para casos muy determinados al existir cierta controversia sobre sus resultados cuando se aplica de manera poco discriminada. Otra solución más sencilla consiste en colocarse una pelota de goma bien sujeta a la espalda, de modo que impida dormir boca arriba, que favorece la caída del velo del paladar y, por tanto, los ronquidos. Una de las medidas preventivas más eficaces es evitar la obesidad. Según los neumólogos, se estima que un aumento de un 10% en el índice de masa corporal supone un incremento del 32% del riesgo de padecer el síndrome de las apneas-hipopneas durante el sueño. Así, la reducción del 10% en el índice de masa corporal mejora este problema hasta un 26%. Abstenerse del consumo del alcohol y tranquilizantes en las horas previas al sueño, también es una medida sencilla y eficaz.
En España entre cinco y siete millones de personas sufren apnea obstructiva del sueño aunque se considera que actualmente están diagnosticados y tratados entre el 5% y 9% de esta población. Bajo los auspicios de la Sociedad Española de Patología del Aparato Respiratorio (SEPAR), el pasado 2006 fue declarado como el año de la Apnea del Sueño con el fin de dar a conocer esta patología a la población general y mejorar su conocimiento en el colectivo sanitario.

La causa del SAHOS
Un articulo publicado recientemente en American Journal of Respiratory and Critical Care Medicine aporta nuevos datos sobre el origen del SAHOS. El estudio señala que el desplazamiento de fluidos de las piernas hacia el tórax que tiene lugar cuando una persona se acuesta, puede estrechar el tejido blando que rodea la garganta. Esto aumenta la resistencia al flujo de aire en más de 100% y aumenta el riesgo de apnea obstructiva del sueño.

Los datos revelan que el desplazamiento de una pequeña cantidad de fluido, tan sólo 340 ml, ya es suficiente para causar un aumento en la resistencia al flujo de aire en la faringe de individuos sanos que no son obesos. Los investigadores estudiaron el volumen de fluido de las piernas, la circunferencia del cuello y la resistencia al flujo de aire en las gargantas de siete hombres y cuatro mujeres, con una media de 36 años de edad, mientras permanecían acostados. Se usó un dispositivo de presión positiva para la parte inferior del cuerpo (traje antichoques) durante cinco minutos en cada participante para desplazar el fluido de las piernas al cuello.

T. Douglas Bradley, autor del estudio efectuado en el Hospital General de Toronto (Canadá), considera que «la obesidad y la circunferencia del cuello son factores de riesgo importantes de la apnea obstructiva del sueño, aunque en conjunto sólo corresponden a cerca de la tercera parte de la variabilidad del índice de apnea-hipopnea». Además, añade que «un factor que generalmente no se tiene en cuenta es la acumulación de fluidos en la nuca y alrededor del tejido blando de la faringe. La apnea obstructiva del sueño es muy común en los estados de retención de fluidos como la insuficiencia cardiaca, la insuficiencia renal y el edema periférico de causa desconocida».

SEIS VECES MÁS
La calidad de vida de los pacientes puede verse muy afectada por la somnolencia, que les puede llegar a incapacitar para la vida laboral y social. Asimismo, tienen un riesgo de siniestralidad en accidentes laborales y de tráfico seis veces superior a la población general. En el año 2004 hubo 1.700.000 accidentes laborales en España de los cuales, según calculan los expertos, se habrían evitado 18.000 (1,1%) de haberse tratado a los pacientes con esta enfermedad. Aunque no se ha podido especificar la incidencia exacta de los trastornos del sueño en los accidentes de trabajo, los expertos sí que ratifican la existencia de un mayor riesgo de sufrir un accidente laboral o doméstico entre aquellos individuos que sufren alteraciones del sueño de origen respiratorio. Según un estudio sobre el riesgo de sufrir accidentes laborales, el 52,4% de 286 trabajadores involucrados en algún percance admitió roncar por las noches.
Desde la Fundación Respira, perteneciente a la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), afirman que la somnolencia al volante se erige, junto con la velocidad y el alcohol, en uno de los grandes factores de riesgo de accidente. Apuntan, además, que son muchas las enfermedades capaces de producir excesiva somnolencia y que, entre ellas, la apnea del sueño está como principal trastorno. Dado que es una enfermedad tratable, muchos accidentes de tráfico podrían ser evitados; por ello, actualmente se están realizando actividades con el objetivo de concienciar a los conductores del peligro que conlleva. Un estudio efectuado en el Hospital General Yagüe de Burgos destaca la implicación de la somnolencia diurna en hasta un 36% de todos los accidentes de tráfico considerados graves.

Además del deterioro de la calidad de vida y del mayor riesgo de accidentes, la apnea del sueño incrementa la incidencia de hipertensión, accidentes vasculares cerebrales, infarto de miocardio y muerte súbita. Investigadores del Centro de Medicina del Sueño de Yale publicaron en New England Journal of Medicine los resultados de un estudio observacional con más de 1.000 pacientes mayores de 50 años con apnea del sueño, que fueron seguidos una media de tres años y medio. Los resultados corroboran que la apnea obstructiva del sueño incrementa el riesgo de ictus y de muerte por cualquier causa, siendo el riesgo mayor cuanto más grave es la apnea y, según los autores, actuando como factor de riesgo de sufrir otras patologías como la hipertensión arterial.

20/02/2007 GMT 1

Cáncer de mama

calle42 @ 00:26

Las mamografías ayudan a detectarlo

Más que cualquier otra enfermedad, el cáncer de mama da miedo a las mujeres. No sólo porque amenace su salud y su vida, sino porque puede afectar la integridad corporal cuando es necesaria una extirpación total o parcial de la mama, lo que produce un impacto psicológico importante.

Es el cáncer más frecuente

El cáncer de mama es el más frecuente entre la población femenina: es la primera causa de mortalidad en España en mujeres de 45 a 60 años.

En España se estima que se diagnostican unos 162.000 casos nuevos de cáncer al año: de ellos aproximadamente 25.500 son cánceres de colon, 18.800 cánceres de pulmón y 16.000 cánceres de mama. Aún así, tanto en incidencia como en mortalidad, España, junto con Grecia, muestra una de las mejores situaciones en cáncer de mama, pues sus cifras son las más bajas de Europa.

En relación con los años 50 y 60, la incidencia del cáncer de mama se ha incrementado considerablemente. La detección a través de la mamografía (examen radiográfico de la mama) de forma periódica desempeña, sin lugar a dudas, un papel importante: si buscamos activamente una enfermedad en la población, se diagnostican más casos antes de que los síntomas sean evidentes. La incidencia también ha aumentado. Hace 100 años, la edad de la primera regla en la mujer se situaba sobre los 17 años, actualmente, es a los 12,5: la precocidad en este aspecto eleva el riesgo ulterior de cáncer de mama. Otros elementos que también pueden contribuir al creciente número de casos de cáncer de mama son la edad, cada vez mayor, en que la mujer tiene su primer hijo, la disminución de la frecuencia y de la duración de la lactancia…

Factores de riesgo

- Pubertad precoz. El cáncer de mama está ligado a factores hormonales, más concretamente a los estrógenos. La producción de estrógenos se desarrolla hacia la pubertad, a partir de las primeras menstruaciones. Una pubertad precoz alarga la duración de la exposición a los estrógenos durante toda la vida, por lo que existe un mayor riesgo a padecer cáncer de mama. Por la misma razón, también supone un factor de riesgo una menopausia tardía.

- No lactancia. Dar de mamar a un hijo confiere cierta protección, sobre todo si el periodo de lactancia es largo; lo contrario aumenta un poco el riesgo.

- Embarazo tardío. Tener el primer hijo relativamente tarde (a partir de los 30 años) o no tener hijos parece aumentar el riesgo de cáncer de mama. Según la hipótesis más habitual, el embarazo y la lactancia llevan consigo una “maduración” completa de los senos que reduce el riesgo.

- Sustitución hormonal. El recurso a la sustitución hormonal tras la menopausia durante un periodo demasiado prolongado es igualmente considerado como un factor de riesgo.

- Alcohol. El consumo excesivo de alcohol parece conllevar un aumento del riesgo.

- Obesidad. La obesidad eleva el riesgo porque los tejidos adiposos producen estrógenos. Es posible que, además, existan otros mecanismos.

- Falta de actividad física. Algunos estudios indican que la actividad física va unida a una ligera reducción del riesgo.

- Tipo de alimentación. El papel de la alimentación es poco claro. Se han desarrollado numerosas hipótesis, por ejemplo que una alimentación rica en grasas hace crecer el riesgo y que las frutas y verduras lo reducen. Por ahora, no hay nada confirmado.

- Antecedentes familiares. Éste es un factor determinante. Una mujer con parientes muy cercanos (madre, hermana) que hayan padecido cáncer de mama tiene un riesgo algo superior al del resto de la población; este riesgo es mayor cuando los casos de cáncer se han producido antes de los 40 años. Por otra parte, algunas mujeres presentan una predisposición hereditaria muy fuerte debido a que tienen determinados genes anómalos denominados BRCA1 o BRCA2: según algunas estimaciones, el 80% de las mujeres con esta anomalía genética desarrollarán un cáncer de mama antes de los 65 años.

- Edad. Para la mayoría de las mujeres, el factor de riesgo más importante es simplemente la edad. A más edad, mayor riesgo de padecer cáncer de mama.

No existe una verdadera prevención

Los factores de riesgo sobre los que podemos actuar sólo desempeñan un papel limitado. Hacer deporte, evitar el abuso del alcohol, tener una alimentación sana y equilibrada, perder peso, etc., son medidas que contribuyen a gozar de buena salud, pero, a la luz de los datos que existen en la actualidad, resulta ilusorio creer que con ello podemos reducir de manera significativa el riesgo de padecer cáncer de mama.

El caso de las mujeres con alto riesgo hereditario es un tanto distinto, ya que algunas portadoras de genes BRCA1 o BRCA2 alterados deciden someterse a una extirpación de ambas mamas de forma preventiva dado su elevado riesgo de padecer el cáncer. Resulta una medida extrema. Es más frecuente que estas mujeres opten por una vigilancia estrecha, con revisiones cada 6 meses por ejemplo.

Ante la ausencia de medidas preventivas eficaces, el hecho de desarrollar o no un cáncer de mama es, por lo tanto, una cuestión de (mala) suerte. Sin embargo, y ante la imposibilidad de poder reducir el riesgo, es conveniente vigilar mejor a las mujeres para encontrar un eventual cáncer lo antes posible, antes de que aparezcan los síntomas de alarma. Éste es el objetivo de los programas de detección precoz a través de las mamografías que se realizan de forma generalizada a las mujeres de más de 50 años.

La detección precoz no es infalible

Para poder diagnosticar una enfermedad en una fase muy temprana, es necesario buscarla activamente en personas sin síntomas y, a primera vista, con buena salud. El objetivo es encontrar, entre las personas examinadas, esos “enfermos” que se ignora que lo son.

La detección por mamografía no es la panacea. Hay que ser conscientes de que la técnica tiene sus límites y sus inconvenientes:

- Sólo en una minoría de los casos la mamografía indica algo inquietante que lleve a realizar exámenes complementarios. En la mayoría de los casos, el resultado será tranquilizador. Todo ello da lugar también a que muchas mujeres sean inútilmente expuestas a estos exámenes, con la consecuente angustia padecida por las pacientes hasta conocer finalmente los resultados.

- La mamografía puede dar una falsa tranquilidad: puede ser que exista un cáncer pero que, desgraciadamente, no aparezca en la placa.

- En otras ocasiones poco frecuentes, ciertos cánceres particularmente agresivos pueden desarrollarse entre dos mamografías.

- La mamografía utiliza rayos X. En teoría, las mamografías repetidas podrían inducir cáncer, pero no existen datos fiables al respecto. Por ello, las mamografías deben hacerse siempre que sea necesario, pero sin abusar de ellas.

Ante una sospecha

Varios pueden ser los motivos que hagan sospechar de la existencia de un cáncer de mama: la presencia de un bulto descubierto por la propia mujer al hacerse un autoexamen o por el ginecólogo en una revisión, una imagen sospechosa en una mamografía rutinaria, o un signo de alarma (heridas o cambios en la forma del pecho o el pezón).

Ante una sospecha, el primer paso que el médico suele dar es recurrir a una técnica de imagen para ver la lesión con el mayor detalle posible: puede hacer una mamografía (si ya había una, puede hacer una segunda sobre la zona problemática), una ecografía (en ciertas mamas, las mamografías no permiten ver bien) o alguna prueba más específica como una resonancia magnética de mama.

Además, si ha habido un signo de alarma como la secreción por el pezón, se tomará una muestra de la secreción para hacer una citología y estudiar si existen células malignas.

Para confirmar la sospecha visual, suele tomarse una muestra, bien con la “técnica punción y aspiración con una aguja fina” (se denomina PAAF), bien mediante una biopsia.

En caso de que se confirme que la lesión es maligna, el siguiente paso es determinar el estadio en que se encuentra el cáncer, para lo cual se mide su tamaño (T), se observa si hay ganglios linfáticos afectados (N) y presencia de metástasis (M): es lo que en los informes médicos consta como TNM. Esta clasificación TNM se realiza con fines terapéuticos y de pronóstico.

Para determinar la extensión del cáncer fuera de la mama (metástasis), se hace un estudio de los huesos, del hígado, del pulmón, del sistema nervioso central y de ciertos parámetros de la sangre.

Al quitar el tumor, se analiza si tiene receptores hormonales que le hacen susceptible de un tratamiento posterior con hormonas. Con toda esta información, se planifica el tratamiento completo. Además, se contempla también la posibilidad de reconstrucción posterior de la mama.

Durante el embarazo

El cáncer de mama es el más frecuente en mujeres embarazadas: alrededor de una de cada 3.000 mujeres embarazadas lo tienen. La edad media de estos casos es de 32 a 38 años.

En estas circunstancias, la enfermedad tiene dos problemas añadidos: el primero es que el aumento natural del tamaño del seno en el embarazo dificulta la detección de un tumor aislado, lo cual retrasa el diagnóstico temprano. Y el segundo es que los métodos para tratar el cáncer pueden dañar al feto.

Por ello, es conveniente que el ginecólogo realice exploraciones a las mujeres embarazadas, y también las lactantes. Si se detectase alguna anomalía, se les podría hacer una ecografía de mama o una mamografía (con la protección adecuada, el riesgo de radiación para el feto es mínimo). Y si es necesaria una biopsia, se puede obtener con la técnica de punción y aspiración con aguja fina o bajo anestesia local.

Si es preciso, se puede operar con anestesia general e, incluso, dar quimioterapia; lo que no se puede hacer es recurrir a la radioterapia.

En cuanto a si el embarazo se lleva a término o no, dependerá de varios factores, en especial la edad del feto y de la decisión de la mujer.

Pasar por el quirófano, casi obligado

Para tratar el cáncer de mama prácticamente siempre es necesario extirpar el tejido tumoral. En función del TNM establecido, la extirpación de la mama será más o menos extensa y se acompañará de un tratamiento posterior diferente. A veces, antes de operar se somete a la paciente a quimioterapia para reducir el tamaño del tumor.

Cuando el tumor es pequeño, la operación suele ser sencilla: se extirpa sólo el tumor, pero, por seguridad, se retira un poco de tejido presuntamente sano de alrededor para analizarlo y también algunos ganglios linfáticos axilares para explorarlos y confirmar que no están afectados.

Cuando el tumor es más grande, hay que hacer una mastectomía, es decir, extirpar la mama; en esta operación también se toma una muestra de los ganglios de la axila para saber si las células cancerígenas han llegado a ellos o no. En algunos casos, cuando el cáncer está más avanzado y ha invadido los músculos pectorales, no queda más remedio que extirpar la capa de músculos pectorales, todos los ganglios linfáticos axilares, más los situados a lo largo del pecho.

Generalmente, después de operar se radia la zona, se da quimioterapia o se sigue un tratamiento de hormonas como precaución para eliminar cualquier posible célula cancerígena remanente. Si el análisis del tumor revela que tiene receptores estrogénicos (es decir, que su crecimiento es estimulado por los estrógenos propios del sexo femenino), el médico suele prescribir durante unos años unos fármacos que impiden la acción de esas hormonas sobre el tumor (Tamoxifeno, Goserelina, etc.). Hay diferentes tipos, que se eligen en función de, por ejemplo, que la mujer sea o no menopáusica.

La cirugía plástica hace milagros

Ahora bien, la reconstrucción no deja de ser una cirugía, por tanto, tiene sus riesgos; antes de someterse a esta operación, la mujer debe estar bien informada.

Existen diferentes tipos de operación para reconstruir la mama. La técnica de “expansión cutánea” es la más empleada: primero se expande la piel de la zona donde se encontraba la mama extirpada y después, se coloca una prótesis. Para lograr la expansión, el cirujano introduce en una primera operación (con anestesia general) un globo hinchable que periódicamente se va rellenando con suero hasta conseguir que la piel se expanda lo necesario para remplazar el globo expansor por una prótesis de silicona.

Hay otras técnicas que emplean tejidos propios de la mujer (piel, músculo, tejido graso del abdomen o de las nalgas) para crear una mama. Este tipo de operación suele ser más complejo que la expansión cutánea; además, deja más cicatriz y el tiempo de recuperación es más largo. Sin embargo, tiene a favor que el resultado estético es superior y que se hace todo en una intervención; por otro lado, no siempre es necesario colocar una prótesis, con lo que se evitan los posibles problemas derivados, por ejemplo, una infección.

También es posible hacer una reconstrucción inmediata a la vez que la mastectomía.

No obstante, hay casos en que la reconstrucción no está aconsejada o la propia paciente no quiere someterse a más operaciones. En el mercado hay varias marcas de lencería que comercializan ropa interior y bañadores para mujeres mastectomizadas. Para obtener información al respecto, puede dirigirse a alguna asociación de mujeres con cáncer de mama.

También en los hombres

Aunque sea más raro, el hombre también puede tener un cáncer de mama. De hecho, en España, a uno de cada 100.000 hombres se le diagnostica un cáncer de mama. La edad media a la que se le detecta ronda los 66 años, pero puede afectar a cualquier edad. Los hombres con varias parientes femeninas con cáncer de mama tienen un riesgo mayor que los demás.

Debido a que no existen programas de detección precoz para ellos, a los hombres se les suele descubrir la enfermedad cuando está más avanzada que en las mujeres (el 10% tiene metástasis en el momento del diagnóstico) y por ello da la falsa impresión de que el cáncer de mama masculino es peor que el femenino, pero es similar

16/02/2007 GMT 1

La edad media de la mujer que se somete a técnicas reproductivas se retrasa a los 36 años

calle42 @ 19:50

Aumenta la esterilidad por la edad cada vez mayor de la madre y la baja calidad del semen.
La donación de ovocitos es la técnica más demandada, ya que multiplica por siete el éxito en una mujer mayor de 40 años

La edad media de las mujeres que se sometieron a tratamientos de fertilidad el año pasado en la CAV se situó en torno a los 36 años -35,6 en el ámbito privado y 37 en Osakidetza-, según los datos facilitados por las unidades de reproducción del Hospital de Cruces de Bilbao, centro de referencia en la CAV, y de la Clínica Quirón de Donostia.

Según explican los expertos, el número de mujeres que se somete a este tipo de tratamientos se ha incrementado, principalmente por el aumento de la infertilidad, que, a su vez, está asociado a un acceso a la maternidad cada vez más tardío.

"Ha cambiado mucho el perfil de las parejas que consultan por esterilidad", asegura el doctor Koldo Carbonero, jefe del Servicio de Ginecología y Obstetricia de la Clínica Quirón. Actualmente, la mujer empieza a plantearse tener el primer hijo, según asegura este experto, "a partir de los 30 años". Aunque son jóvenes, desde el punto de vista reproductivo ya no son tan fértiles. "Además, la calidad del semen de los varones ha bajado. Esta ecuación hace que cada vez más parejas tengan problemas de fertilidad", sentencia.

se duplica la infertilidad Si hace un cuarto de siglo la mitad de los factores de esterilidad eran de causa femenina, en la actualidad esta tasa ha variado y el factor masculino tiene más peso. Carbonero recurre a los estudios de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para justificar esta afirmación. "Antes, la concentración espermática normal era tener más de 45 millones de espermatozoides por milímetro. Actualmente, se sitúa en 20 millones", explica.

Aunque, según señala el responsable de la Unidad de Reproducción de la Clínica Quirón, "no se conoce las causas de este descenso", existen una serie de factores que, si se combinan, pueden fomentar la esterilidad masculina. Entre otros apunta el estrés, una mala alimentación, los tóxicos medioambientales, el alcohol y el tabaco.

Mientras, uno de los factores que causaban la esterilidad femenina casi ha desaparecido. "Había muchas mujeres con secuelas de infecciones genitales que tenían las trompas obstruidas. Pero cuando empezó el sida y comenzaron a usar el preservativo, las infecciones de transmisión sexual bajaron y apenas te encuentras con este factor", relata el experto.

Pese a todo, la tasa de esterilidad se ha incrementado en 30 años un 10% hasta afectar al 20% de las parejas en edad reproductiva.

"También nos encontramos con más mujeres por encima de 40 años que tienen deseo de descendencia. Bien porque han cambiado de pareja o bien porque se han planteado la maternidad como mujeres solas u homosexuales", mantiene.

¿sin límite? Aún cuando el ámbito público vasco establece el límite de edad para aplicar un tratamiento de este tipo en los 40 años, la red privada mantiene las restricciones en torno a los 50 años, aunque, por ley, pueden aplicar los programas a cualquier mujer sin límite de edad.

"La ley no pone límite, pero existe el sentido común. De los 40 a los 45 años no hay problema, pero de los 45 a los 50 hay que elegir muy bien a la receptora y comprobar que no tenga una enfermedad como diabetes severa o colesterol elevado", declara.

Pese a que por encima de los 50 años no es normal que nadie se acoja a un programa de donación de ovocitos, hace pocos días saltó a la opinión pública el caso de una mujer barcelonesa que tuvo gemelos con 67 años. "Nosotros hicimos una excepción con una mujer de 55 años, pero la elegimos con lupa, ya que pasó los filtros de medicina interna, psiquiatría...", reconoce. Por eso, no duda en afirmar que ser madre a los 67 años "no plantea problemas desde el punto de vista técnico, pero ¿qué expectativas de vida tiene esa madre?"

Roberto Matorras, jefe de la Unidad de Reproducción del Hospital de Cruces -centro de referencia en la CAV-, alude también a los estudios para explicar la frecuencia de la infertilidad con la edad. "De 20 a 25 años es sólo del orden del 3% de los casos, en cambio, entre los 37 y los 40 años aumenta al 30%", subraya.

El tiempo es otro factor que juega en contra en las parejas actuales que intentan acceder a la maternidad tardía. Si las posibilidades de embarazo en una pareja fértil en un mes de mantener relaciones sin protección es del 20%, en otra subfértil el porcentaje teórico es una décima parte, del 2%. "Esto se traduce en que, al cabo del año, el 90% de las parejas que no sufren problemas de esterilidad se embaraza. Sin embargo, los padres con algún tipo de factor de esterilidad, ya que es extraño que nos encontremos con parejas infértiles de forma absoluta, tardarían 10 años. Pero una pareja con 37 años no puede permitirse esa demora", concreta el médico de Osakidetza.

Gracias a la mejora de la salud general de la población, tener hoy un embarazo a una edad determinada "no es una locura". "Tendrá más posibilidades de aborto y menos oportunidades para quedarse embarazada, pero su salud no correrá riesgo", asegura Carbonero.

donación Una de las técnicas que en los últimos siete años más ha incrementado su demanda es la donación de ovocitos.

"Hoy día muchísimos tratamientos que hace una Unidad de Reproducción Asistida son con donación de ovocitos de chicas jóvenes para la población de parejas estériles", asevera Carbonero. Se explica porque una mujer mayor de 40 años tiene un 10% de éxito con otras técnicas de reproducción, mientras que con los programas de donación de ovocitos sus posibilidades aumentan a un 60 ó 70%. "Sólo tenemos lista de espera en estos programas. Hay gran demanda pero pocas donantes, porque no es agradable", apunta.

Pese al incremento de los tratamientos de fertilidad, Carbonero lo tiene claro: "Primero es la vida natural y, si no funciona, entonces llegamos nosotros, pero jamás podemos compararnos a la naturaleza".

31/01/2007 GMT 1

Los espermatozoides de los españoles son cada vez más lentos

calle42 @ 01:15

El Instituto CEFER ha detectado una menor cantidad de espermatozoides en las tres últimas décadas

Los espermatozoides de los españoles son cada vez más lentos, según un estudio realizado por el doctor Fernando Marina, del Laboratorio del Instituto de Reproducción CEFER, ha informado este centro.
El análisis, que demuestra que el porcentaje de espermatozoides móviles en el eyaculado es cada vez menor, será expuesto en el congreso de la ESHRE (European for Human Reproduction & Embryology) que se celebrará este año en Lyon.
Los resultados del estudio demuestran que la movilidad de los espermatozoides ha descendido un 0,7% en los últimos años, y si esta evolución siguiera a este ritmo, en el año 2067 todos los espermatozoides serían inmóviles.
Además de esta reducción de la movilidad, el Instituto CEFER ha detectado una menor cantidad de espermatozoides en los españoles en las tres últimas décadas, aunque esta reducción se ha estabilizado en los últimos diez años.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera que el semen debe tener un mínimo de 20 millones de espermatozoides por mililitro eyaculado, y en España la cifra de candidatos que no cumple estos requisitos mínimos se ha duplicado en los últimos 30 años.

20/01/2007 GMT 1

Séxsambulos

calle42 @ 11:48

Pueden mantener RELACIONES SEXUALES DORMIDOS y no recordar absolutamente nada a la mañana siguiente.

Los ojos cerrados, la boca abierta, la piel húmeda, la lengua seca, el cuerpo ajeno, el tacto propio. Se mezclan sudor, sexo, sueño y silencio en mitad de la noche. Uno de los dos, justo en el límite, antes de caer por el abismo de un grito callado, antes de morir un poco, abre los ojos, busca la mirada del otro y solo encuentra un sexo despierto, pero un cuerpo dormido que vibra en un mundo en el que reina Morfeo, el dios del sueño. Así es el país de los sexsomnes; personas que por la noche, y sin despertarse, mantienen relaciones sexuales y por la mañana no recuerdan absolutamente nada de lo que hicieron. Este trastorno del sueño, un primo cachondo del sonambulismo, es un gran desconocido. Pero no por mucho tiempo.

Esta conducta, que podría alentar lubricidades y poluciones en algunos, puede terminar siendo causa de ruptura para otros: "Hace unos años, mi novio me dijo que me había masturbado durante la noche. Él no creía que estuviera durmiendo, pues yo lo hacía como si quisiera ocultarlo. Desde ese día, su opinión no ha cambiado. Y eso fue lo que rompió nuestra relación". Este es el relato de una joven holandesa que sufre de sexsomnio. Tan extraño resulta este desorden que la joven ha abierto una página en internet (www.sleep-masturbation.com) para contar su caso. El relato hizo que Colin Shapiro, director de la Clínica del Sueño y Alerta del Toronto Western Hospital, junto a Nik Tajanovic, del mismo centro canadiense, y el psicólogo Michael Mangan elaboraran una encuesta en internet (www.sleepsex.com) para aprender más sobre este trastorno. Y en 1996, Shapiro publicó los primeros casos de sexsomnio al diagnosticarlos como una enfermedad diferente de otras parasomnias o trastornos del sueño como el sonambulismo y los terrores nocturnos. Shapiro habló con Quo desde Canadá. "Las causas del sexsomnio", explica Shapiro, "son las mismas que las de otras parasomnias. Cualquiera que duerma profundamente, sufra de estrés o esté bajo los efectos del alcohol u otras drogas tiene posibilidades de sufrirlo. También existe un componente genético, pero no es excluyente". Shapiro ha escrito varios libros acerca de los desórdenes del sueño, y es uno de los mayores expertos en esta área. Pero su gran experiencia no le ahorra perplejidad cuando ha de buscar razones para explicar esta conducta: "Nadie sabe por qué hay gente que padece sexsomnio, al igual que nadie sabe por qué se habla en sueños o se camina dormido. Tampoco se conoce si es muy o poco común, pero parece ser más frecuente de lo que la gente piensa. Lo que sucede es que hasta ahora ningún terapeuta preguntaba, y por eso nadie se encontraba con este trastorno; a su vez, nadie era diagnosticado de sexsomnio porque no acudían al especialista. Es un círculo que se está rompiendo ahora. Mucha gente no lo dice porque siente vergüenza".

La naturaleza particularmente personal del problema (ya es duro asumir que uno es un Príapo en pijama o una hetaira narcoléptica, como para ir por ahí confesándolo) ha ayudado a mantenerlo oculto y a que se sepa muy poco de él. "Probablemente es una entidad infradiagnosticada: hay más en ella de lo que sabemos", comenta Gonzalo Pin Arboledas, director de la Unidad de Sueño de la Clínica Quirón de Valencia. "Todos conocemos a alguien sonámbulo, pero por vergüenza no se conoce a mucha gente con esta conducta sexual mientras duerme." Y es que el decoro influye tanto en quien lo sufre –como el hombre que describió cómo se quedó dormido y empezó a masturbarse... en el sillón del dentista– como en la pareja: una mujer se dio cuenta del problema de su marido cuando se percató de que él roncaba sonoramente durante el coito.

Mucho más que un simple kiki
El sexsomnio no tiene absolutamente ningún parentesco con los calores matinales, el despertar caliente o el "mañanero". Este último puede deberse a un sueño erótico, a falta de sexo o al exotismo del aliento matinal (que sí, que hay quienes se erotizan ante los aromas de reno mustio que expiden sus parejas al levantarse); pero es, fundamentalmente, sexo consciente. Mientras que el sexsomne no se despierta (aunque sí "se levanta"...) en ningún momento, y por la mañana no recuerda nada.

Pero su pareja sí. En uno de los casos estudiados por Colin Shapiro (Sleepsex-A new parasomnia?), el paciente era un hombre de 43 años, citado como DW, que sufría de sexsomnio. Entre los estudios que se le efectuaron, se le pidió entrevistar a sus novias. Las dos mozas de DW no solo corroboraron que el susodicho mantenía relaciones sexuales estando dormido, sino que lo preferían en ese estado, pues era mucho más cariñoso y se preocupaba más por la satisfacción ajena. Eso sí, no se sabe si una damisela conocía la existencia de la otra.

El problema es cuando el sexsomne ha buscado mantener relaciones sexuales con un desconocido o un menor. Muchos de los primeros ejemplos que han salido a la luz implicaban a hombres que se enfrentaban a cargos de ataque sexual. Uno de los más sonados fue el del padre que entró al cuarto de su hija. Cuando supo lo que había hecho, se denunció a sí mismo, y pese a que fue absuelto de los cargos (tenía antecedentes de sonambulismo y se le diagnosticó sexsomnio), se mudó de su propia casa. De esto se deduce que es necesario hallar pruebas contundentes que separen a los perjuros de los pacientes. El problema es que se sabe poco de ello, y es muy difícil estudiarlo, lo que hace que el aspecto legal sea muy espinoso y aún no tenga respuesta clara.

Problemas legales
"He ido a muchos juicios", comenta Shapiro, "de hecho, he publicado un libro llamado Aspectos forenses del sueño, donde se demuestra que una persona que está dormida no es responsable de sus actos y, por lo tanto, no puede ser culpada por lo que hace. Y si estaba dormida, y se puede probar eso, debería quedar libre". El problema es cómo comprobar su verdadero estado cuando sucedieron los hechos por los que es juzgada.

Shapiro admite: "No se puede probar con precisión. En los estudios del sueño hay ciertas características, particularmente al despertarse del sueño profundo. Si ves estas características, probablemente la persona estaba dormida. Otro punto fundamental se produce al despertarse durante el sueño de ondas lentas. Si de las partes más profundas del sueño, la persona se levanta instantáneamente, significa que tiene alguna parasomnia. Y solo le pasa a un 3% de los adultos. Es decir, si 100 personas nos cuentan una mentira respecto a los sueños, solo hay tres de ellas que no podríamos detectar, porque tienen esta característica. Los otros 97 sabríamos que están mintiendo. Es una huella digital propia de las parasomnias".

Hasta ahora está claro cómo ocurre, pero... ¿y el porqué? Una investigación realizada por el Dr. Nick Trajanovic, también del Western Hospital de Canadá, revela que uno de los posibles desencadenantes de esta conducta es el contacto físico con la pareja. Algo que no ocurre con el sonambulismo ni con el despertar confuso. En el libro Sleepsex: Uncovered (sexo mientras duermes: descubierto), del doctor en Psicología Michael Mangan, se deduce que las posibles causas del sexsomnio pueden ser el uso de drogas, el estrés, la falta de sueño, el alcohol, la ausencia de relaciones sexuales, el contacto con la pareja y soñar con sexo.

Estrés, alcohol y otras razones
Muchos científicos piensan que el sexsomnio, como decíamos antes, es un pariente incontrolable del sonambulismo, pues son numerosas las características que comparten: el estrés, la falta de sueño y el alcohol o las drogas provocan ambos trastornos en las personas que son proclives a ello. También es típica, en las dos parasomnias, la amnesia sobre lo que la persona hace mientras duerme. Ni unos, sonámbulos, ni otros, sexsomnes, recuerdan los acontecimientos de la noche pasada.

El sonambulismo es un trastorno familiar; es muy probable que, si los padres lo tienen, también se presente en sus hijos, y hay algunas evidencias de que el sexomnio tiene, a su vez, componentes hereditarios.

Pero otros especialistas pretenden que se lo clasifique como otra parasomnia. Para Pin Arboledas: "Esta conducta no siempre se da en la misma fase de sueño en que se produce el sonambulismo. Y la realidad es que aún no sabemos con certeza cuál es su origen. Descartemos la explicación fácil: que es una forma de liberar las represiones. En la mayoría de las personas que sufren una parasomnia hay un despertar conductual, pero no uno cortical, de la corteza cerebral. Pensamos que hay un estímulo que despierta al paciente, pero al estar profundamente dormido, no es un despertar completo". Esto, que suena un poco críptico, tiene una explicación muy sencilla. Cuando soñamos, entramos en un estado conocido como hipnogógico: el cuerpo se paraliza y solo funcionan el cerebro, los músculos de los ojos, el corazón y la respiración. Es la parálisis del sueño, que se produce cada vez que uno duerme. Se trata del mecanismo de defensa del organismo para evitar escenificar físicamente los sueños, lo que podría resultar peligroso. "La realidad", explica Pin Arboledas, "es que en ningún momento del sueño la desconexión con el medio es total, porque es un estado de inconsciencia reversible, no como el coma. El trastorno del sueño en fase REM no presenta esa parálisis en quienes lo sufren, por eso son capaces de representar el sueño y, si son violentos, de tener una gran actividad motriz. Cuando se despiertan, cuentan el sueño, a diferencia de quienes padecen sonambulismo o sexsomnio, que no recuerdan nada". Por más singular y peregrina que pueda parecer esta dolencia, realmente existe, y su diagnóstico es vital. Según asegura Pin Arboledas: "El problema más grave de esta parasomnia es que puede ser el primer síntoma de una enfermedad neurodegenerativa". Y esto sí puede acabar siendo una verdadera pesadilla.

19/01/2007 GMT 1

CONTRACEPCIÓN. MÉTODOS

calle42 @ 23:50

Anticoncepción hormonal
Su capacidad contraceptiva radica en la utilización de compuestos de estrógenos y progestágenos en diferentes formas de presentación, la primera de ellas la famosa píldora anticonceptiva. En los últimos años han aparecido nuevas presentaciones que administran el anticonceptivo por otras vías distintas a la oral.

Su acción anticonceptiva se basa en varios mecanismos. Por un lado los estrógenos impiden la ovulación y, por otro, los progestágenos evitan la regeneración del revestimiento del útero, por lo que impiden la implantación del óvulo y además espesan el moco del cuello uterino, lo que dificulta el avance de los espermatozoides.

Píldora anticonceptiva
Desde su aparición en 1960 ha revolucionado las prácticas anticonceptivas en todo el mundo. En la actualidad, la más empleada es la píldora combinada de estrógenos y progestágenos a dosis baja o ultrabaja, compuesta de estrógenos y progesterona sintéticos que pueden ser monofásicas (todas las grageas tienen igual cantidad de hormonas) o trifásicas (con distintas dosis de hormonas).

Se comercializa en envases de veintiuna o veintiocho unidades. La primera se toma el primer día de la regla. Las siguientes, una cada día a la misma hora. Si el envase es de veintiuna grageas, cuando se termina se dejan de tomar durante siete días denominados de descanso, durante los que sobreviene la regla. En los envases de veintiocho no se descansa ningún día y la regla suele presentarse en los días en que se están tomando las siete últimas pastillas.

En caso de que se olvide alguna toma, se puede tomar la píldora correspondiente en un plazo de doce horas. Si se ha tardado más de ese tiempo en tomarla, no hay seguridad de su eficacia, por lo que es aconsejable utilizar otros métodos anticonceptivos hasta la siguiente regla. Con la píldora los periodos son más regulares y la menstruación es menos dolorosa, con menor hemorragia. En algunos casos, si previamente hay acné, suele disminuir y en muchos casos alivia la tensión pre-menstrual.

Es el método anticonceptivo más eficaz y el índice anual de fallos es de tan sólo un embarazo por cada 200 mujeres que lo usan. Con el uso de anticonceptivos orales deben evitarse otros fármacos como antibióticos, barbitúricos, antituberculosos y antiepilépticos porque disminuyen su eficacia.

La píldora anticonceptiva ha sido muy bien estudiada y, a pesar de que de vez en cuando surgen noticias sobre los trastornos que provoca, se puede decir que es un fármaco seguro que tiene muchas más ventajas que inconvenientes. En general es muy bien tolerada y sus efectos secundarios más frecuentes son nauseas, vómitos, estreñimiento, hipersensibilidad mamaria, erupciones, hinchazón (edemas) de piernas, etc. Con mucha menor frecuencia, pero mayor gravedad, puede provocar migrañas, diabetes, hipertensión, anomalías oculares, raramente ictericia o tumores hepáticos y, si se toma durante el embarazo, puede inducir deformidades en el feto.

Los trastornos más importantes que puede provocar son los circulatorios por el aumento de la capacidad de coagulación de la sangre a causa de los estrógenos. Entre las mujeres que utilizan la píldora, algunos estudios han evidenciado mayor riesgo de sufrir tromboflebitis en piernas (por formación de coágulos), pero esto sucede en menos de un caso por cada 1.000 mujeres que la toman durante un año. También se ha detectado un mayor riesgo de ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares (hemorragia o trombosis). En la actualidad, se utilizan sobre todo píldoras combinadas con muy bajas dosis de estrógenos y se sabe que, cuanto menor es la cantidad de estos, menor es el número de complicaciones. Estudios recientes demuestran que el uso de los modernos anticonceptivos orales no incrementa el riesgo de trastornos cardiovasculares graves, tanto tromboflebitis como ataques cardíacos o accidentes cerebrovasculares en mujeres sanas y no fumadoras de hasta 45 años. Si una mujer ha tenido alguno de estos trastornos, está contraindicada la utilización de la píldora.

A la mujer que usa anticonceptivos hormonales se le recomienda firmemente no fumar debido a que tal conducta incrementa el riesgo de sufrir trastornos circulatorios.

Aunque no se ha demostrado una relación evidente entre toma de píldora anticonceptiva y el cáncer de mama, los expertos recomiendan, como medida de precaución, que las mujeres cuyas madres o hermanas hayan padecido este tipo de cáncer eviten su uso hasta que se dispongan de datos concluyentes. Es importante recordar que la píldora no protege contra la infección por VIH-SIDA u otras enfermedades de transmisión sexual.

Anticonceptivos hormonales inyectables

Hay varios tipos en uso y su eficacia es similar a la de la píldora. Se utilizan inyectables que aseguran anticoncepción de uno o de tres meses con una sola dosis de tratamiento.

Por su elevado contenido hormonal, su empleo conlleva mayor riesgo de efectos indeseables. De hecho, pueden producir aumento de peso y sangrado intermenstrual.

Tienen el inconveniente de que no es posible suspender su acción hasta que son eliminados por el organismo (uno o tres meses).

Implante hormonal
Consiste en un pequeño cilindro alargado compuesto por progestágenos que se implanta bajo la piel en lugares discretos. La inserción y extracción debe realizarla un médico entrenado. Facilita anticoncepción a largo plazo (3 años) y es útil también para mujeres que no han estado embarazadas y para las que presenten intolerancia o contraindicación a los estrógenos.

Tiene como principales ventajas la disminución de los dolores menstruales (dismenorrea) y su comodidad de uso, sin riesgo de olvido.

Como inconveniente cuenta con que el sangrado puede ser variable e impredecible, aunque en general hay tendencia a presentar menor sangrado o a no haberlo.

Parches anticonceptivos
Han sido recientemente aprobados por las Administraciones Sanitarias Europeas y Americanas. El parche anticonceptivo transdérmico libera un flujo continuo de hormonas a través de la piel y hacia la sangre durante siete días.

Contiene las mismas hormonas que se utilizan en la píldora anticonceptiva y actúa de igual manera en la prevención del embarazo, con lo que impide la ovulación y hace más denso el moco cervical con el fin de que el esperma tenga menos posibilidades de alcanzar el útero.

El parche transdérmico es otra opción anticonceptiva más, que se aplica una vez a la semana y es tan efectiva como la píldora (efectividad del 99%) si es usado correctamente. Es pequeño y fino y puede colocarse en los glúteos, el abdomen, la espalda y la parte exterior y superior de los brazos. El fabricante informa de que con él se puede nadar, hacer ejercicios o ducharse porque las condiciones húmedas o calientes no afectan su capacidad adhesiva.

Los métodos más eficaces, salvo el preservativo y la vasectomía, tienen como protagonista a la mujer que puede elegir entre numerosas posibilidades
Se cambia una vez a la semana durante tres semanas consecutivas y no se aplica en la cuarta semana. Si se olvida cambiar el parche el día que corresponde, hay 48 horas de seguridad durante las que no es necesario adoptar un método anticonceptivo adicional.

Sus reacciones adversas más frecuentes son las irritaciones en el lugar de aplicación, que suceden en una de cada cinco mujeres que lo utilizan y la tensión o el dolor mamario que se produce casi en igual proporción y que es más frecuente con el parche que con la píldora.

Anillo vaginal
Se trata de un anillo flexible e incoloro que contiene estrógenos y gestágenos, que una vez liberados a muy pequeñas dosis son absorbidos por la vagina.

Se debe insertar el primer día de la menstruación y se retira a las 3 semanas, periodo durante el cual no se debe sacar. La propia mujer puede colocárselo. Es muy sencillo, requiere una técnica semejante a la de insertarse un tampón. Su eficacia anticonceptiva no depende de la posición en la vagina, pues dada su forma y su material se adapta perfectamente. La mujer no siente que lo lleva puesto, y a diferencia de otros métodos, no se requiere que cubra el cuello del útero.

Se ha de mantener durante 3 semanas en la vagina y después debe retirarse, dejando una semana de descanso en el transcurso de la cual suele aparecer el sangrado. Si se desea retrasar la regla se puede prescindir de la semana de descanso y continuar con otro anillo.

Se recomienda realizar anticoncepción de refuerzo durante la primera semana, la primera vez que se utilice e, igualmente, cuando se retrasa más de 7 días la inserción de un nuevo anillo. Tiene pocos efectos adversos y alta eficacia anticonceptiva.

Dispositivo intrauterino (DIU)
Son pequeños objetos que se insertan en el útero a través de la vagina y cuello uterino y cuyo mecanismo de acción varía según su composición, en general de dos tipos: DIU de cobre o con hormonas. El primero funciona impidiendo el paso de los espermatozoides en su trayecto intrauterino, evitando de ese modo la fecundación e impidiendo la implantación del óvulo en el útero en caso de que se hubiese producido la fecundación. El DIU liberador de hormonas combina los efectos del DIU de cobre con los hormonales propios de los progestágenos.

Debe ser insertado por un médico con la preparación adecuada. Se recomienda que se haga durante los días de la regla, por contar con la certeza de que no hay embarazo y porque se facilita la inserción a causa de la mayor dilatación del cuello del útero. Puede permanecer sin necesidad de ser cambiado por un periodo de 3 a 5 años.

Se recomienda que sea utilizado por mujeres que han pasado al menos por un embarazo y menos de cinco.

Como posibles efectos adversos se señalan dolor y hemorragias copiosas, con reglas más largas e intensas sobre todo durante los tres primeros meses de su colocación. Es posible que sea expulsado fuera del útero, lo que suele tener lugar en los primeros tres meses. En ese caso no se garantiza la anticoncepción. En menos de una de cada mil inserciones se puede perforar la pared uterina, lo que causa dolor y hemorragia repentinos y requiere una rápida intervención quirúrgica para evitar lesiones intestinales.

Si se tiene implantado un DIU no es conveniente utilizar tampones porque pueden enrollarse en el hilo que desciende de él hacia la vagina y provocar su desprendimiento.

Es necesario un control ginecológico, al menos cada seis meses, porque se incrementan las posibilidades de contraer infecciones vaginales.

A pesar de estos riesgos, los DIU son muy eficaces y el porcentaje de mujeres que quedan embarazadas mientras lo utilizan oscila entre el 1 y el 5% durante el primer año de uso.

Preservativo o condón

Es una delgada funda de látex que se ciñe al pene y se coloca cuando está en erección. En su extremo suelen tener un depósito donde se vierte el semen, que en la colocación del preservativo debe presionarse para vaciar el aire interior y evitar su deterioro durante el coito.

Suelen presentarse enrollados en paquetes de plástico o metalizados y los hay de diversas clases, incluyendo algunos lubricados y con texturas y prominencias diseñadas para facilitar la estimulación de la mujer durante la actividad coital. Una vez extraído de su envase, se desenrolla con suavidad a lo largo del pene erecto hasta su base. Debe retirarse antes de que haya desaparecido la erección, sujetándolo desde la base para evitar que se quede dentro de la vagina o del ano.

Es un método muy accesible y se puede adquirir en farmacias, así como en máquinas expendedoras automáticas instaladas en los más diversos lugares.

En la actualidad es el único método anticonceptivo eficaz de que dispone el hombre, si se excluye la vasectomía, y no se necesita receta médica para adquirirlo.

Carece de efectos secundarios y para personas alérgicas al látex existen preservativos de silicona en el mercado. Hay que evitar su exposición a temperaturas elevadas y revisar su fecha de caducidad porque ambos factores favorecen su rotura durante el coito, que es su mayor inconveniente.

Si se utiliza de manera adecuada, puede proteger frente a la infección por VIH-SIDA y otras infecciones de transmisión sexual.

Preservativo o profiláctico femenino
Se trata de una funda cilíndrica de látex, de mayor tamaño que el preservativo masculino, que se introduce en la vagina cubriendo sus paredes y se sostiene mediante un aro flexible y móvil.

En general se aplican con lubricantes y espermicidas. Permite a la mujer, como en el caso del hombre, manejar su propia anticoncepción de barrera y, de igual manera, si se utiliza de manera adecuada, protege de la infección por VIH-SIDA así como de otras infecciones de transmisión sexual.

Diafragma
Es un dispositivo parecido a un capuchón de goma flexible que se introduce en la vagina cerrando por completo el cuello del útero. Ambas caras y su borde interno flexible se deben de impregnar con gel o crema espermicida antes de su aplicación.

Se inserta en la vagina diez minutos antes del coito y debe permanecer allí hasta seis horas después. Si hay nuevas relaciones con penetración hay que volver a introducir crema espermicida con aplicador y esperar las seis horas, a partir del último coito, antes de retirarlo.

Carece de efectos secundarios. Se expenden en distintos tamaños y debe solicitarse asesoramiento profesional (médicos o matronas experimentados) a fin de adiestrarse en su aplicación. Después de utilizarlo, hay que lavarlo con agua y jabón neutro, secarlo y guardarlo impregnado de polvos de talco.

Debe cambiarse cada dos años y la eficacia de este método es menor a la de la píldora y DIU. De hecho, se estima que se pueden producir entre 6 y 20 embarazos al año por cada 100 mujeres que utilizan este método.

Esponja anticonceptiva
Tiene forma circular y es blanda y desechable, mide 5 por 2,5 centímetros y están fabricadas de poliuretano e impregnadas de espermicida.

Su uso y colocación es como la del diafragma. Su eficacia anticonceptiva es de 24 horas y no son necesarias en este tiempo nuevas aplicaciones de espermicida cada vez que se realiza el coito. Las mujeres que lo utilizan destacan la facilidad de su uso, la ausencia de olor y que no impregna en exceso la vagina, como sucede con otros productos espermicidas.

Su principal desventaja consiste en un índice de fallos relativamente alto, similar a los del diafragma. Como ocurre con este método, la falta de fiabilidad viene dada en la mayoría de los casos por un uso inapropiado, como lo es desprenderse de ella después del coito sin haber dejado transcurrir el plazo de seguridad de seis horas como mínimo y sin sobrepasar las 30.

Esterilización masculina
La vasectomía es un método de esterilización que consiste en seccionar y sellar los conductos deferentes, que son por los que pasan los espermatozoides desde los testículos a la uretra masculina. A pesar de la creencia popular es definitiva y muy pocas veces es reversible, por lo tanto, no es un método anticonceptivo, sino de esterilización. Si bien el hombre puede ser fértil de manera artificial pues sigue generando espermatozoides, de naturaleza se queda estéril.

La intervención se realiza bajo anestesia local y dura 15 ó 20 minutos. Después de ella siguen produciéndose espermatozoides en los testículos, pero como no sobrepasan el conducto deferente, en parte son absorbidos y destruidos por los fagocitos y en parte se filtran al interior del escroto (piel que rodea el testículo), donde se desintegran.

Después de la intervención hay espermatozoides en los conductos espermáticos, por encima del punto de corte, por lo que han de transcurrir entre siete y ocho semanas, en las que se debe producir una docena de eyaculaciones para que el semen no los contenga, lo que se comprueba realizando un espermiograma. Durante este tiempo se ha de utilizar algún método anticonceptivo para evitar el embarazo.

Diversos estudios han venido a demostrar que la vasectomía no provoca trastornos en la erección ni en la producción de hormonas y numerosas parejas refieren que la relación sexual es más agradable por no existir preocupación por un posible embarazo o por tener que usar algún método anticonceptivo.

A pesar de la creencia popular, la vasectomía es definitiva, se trata de un método de esterilización que pocas veces es reversible
El índice de fracasos de la vasectomía es muy bajo (menor a un embarazo por cada mil intervenciones realizadas) y suele deberse a que se realiza el coito, sin utilizar otro método anticonceptivo, en las semanas posteriores a la intervención, durante las que el semen aún contiene espermatozoides; o también porque, de forma excepcional, los conductos seccionados vuelven a unirse.

No se recomienda para hombres muy jóvenes: su situación personal puede cambiar y si desean tener hijos les resultaría muy difícil lograrlo. Como ya adelantamos arriba, pese a lo que la gente cree, es muy difícilmente reversible. Empalmar el conducto seminal seccionado requiere microcirugía y mucha capacidad y experiencia por parte del cirujano. Y muchísima suerte. De manera que obtener garantías de que la microcirugía sea un éxito es muy remoto.

Esterilización femenina

Aunque existen numerosas variantes quirúrgicas para alcanzar la esterilización, la ligadura de trompas es el método más utilizado. También con la extirpación del útero (histerectomía) y la de los ovarios (ovariectomía) se alcanza la esterilización, pero estas intervenciones no se llevan a cabo con esta finalidad sino para abordar diversas patologías de la mujer.

La ligadura de trompas es un método de esterilización seguro e inmediatamente eficaz y en muy raras ocasiones se produce la unión de los extremos seccionados.

La ligadura de trompas es el método más eficaz y utilizado para la esterilización femenina, no altera el ciclo menstrual ni provoca dificultades sexuales
La inserción de dispositivos intratubáricos es también un método de esterilización eficaz e irreversible. Mediante una sola intervención se insertan unos dispositivos espirales en las trompas, lo que provoca una reacción inflamatoria en la zona que obstruye las trompas. Durante los primeros tres meses se debe combinar con otro método anticonceptivo. Transcurrido ese tiempo, mediante revisión ginecológica, se verifica que las trompas estén totalmente obstruidas.

En ambos métodos de esterilización no hay afección de la secreción hormonal porque los ovarios están intactos, no se altera el ciclo menstrual y la mayor parte de las mujeres intervenidas no tienen dificultades sexuales después de su realización.

No es recomendable su aplicación en mujeres muy jóvenes: su situación personal puede cambiar y si desean tener hijos con una nueva pareja resultaría muy complicado.

Anticoncepción de emergencia: la píldora postcoital
El medicamento que contiene la llamada píldora del día siguiente es un progestágeno, el levonorgestrel, y los preparados comerciales que lo contienen son Norlevo y Postinor. Se la cataloga como una anticoncepción de emergencia y es importante destacar que con este medicamento no se interrumpe un embarazo si ya está establecido, lo que se hace es impedir la concepción. Si ha habido contacto sexual sin adecuada protección, el medicamento deberá tomarse lo antes posible y desde luego no después de 48 ó 72 horas porque su eficacia comienza a disminuir superadas las 24 horas.

La pauta que se recomienda en una toma única de dos comprimidos juntos de 0,75 miligramos, o tomar un comprimido dos veces con un intervalo de doce horas.

Tiene numerosos efectos adversos y puede provocar nauseas, vómitos, tensión mamaria, trastornos menstruales, etc. Se requiere su prescripción médica.

La anticoncepción de emergencia debe ser un método de uso muy ocasional y en ningún caso puede sustituir a un método anticonceptivo regular. Existen problemas con su uso porque estudios recientes indican que la mayor demanda en su utilización corresponde a mujeres jóvenes que recurren a la píldora postcoital en más de una ocasión. Es necesario recordar que los laboratorios que comercializan levonorgestrel advierten de que no hay suficientes datos sobre la seguridad de su empleo en mujeres menores de 16 años.

10/01/2007 GMT 1

Las personas diabéticas podrán controlar los niveles de glucosa mediante un sensor subcutáneo

calle42 @ 09:02

Las personas diabéticas podrían olvidarse de los pinchazos diarios para medirse el nivel de azúcar e inyectarse la dosis exacta de insulina que precisan. Un gran equipo de investigadores de ocho países europeos están desarrollando un sensor subcutáneo que controlaría el nivel de azúcar de los pacientes cada 10 ó 15 minutos, transmitiría esos datos al móvil del afectado y al centro sanitario donde se archiva su historia clínica y suministraría incluso la dosis necesaria de insulina cuando detectara una concentración excesiva de azúcar en la sangre.

El proyecto, denominado Paul Cezanne, está coordinado en España por el investigador del Instituto de Microelectrónica de Barcelona -perteneciente al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC)-, Carlos Domínguez. Este profesor bilbaíno explica que el proyecto trata de «desarrollar un sensor lo más ajustado posible a las necesidades de los pacientes» para «mejorar su calidad de vida».

Para ello, los equipos de las 15 instituciones de ocho países involucradas en este proyecto, que cuenta con un presupuesto de 14 millones de euros (el 60% financiado por la UE y el resto por las empresas participantes), solicitan a las personas diabéticas que expresen sus opiniones en la página web dedicada a esta investigación (www.p-cezanne-eu).

La investigación, que durará cuatro años, se está desarrollando por partes. «El sistema consiste en un microsensor óptico que utiliza una proteína de origen bacteriano para medir la glucosa, un sistema de comunicaciones inalámbrico y un sistema de tratamiento de datos que lo tendría tanto el paciente como el centro hospitalario donde acude», explica Domínguez. «De esta forma, el paciente puede monitorizarse a sí mismo y, al mismo tiempo, puede estar monitorizado desde el centro hospitalario, donde recibirían cualquier alerta en caso de una subida de azúcar, e incluso podrían enviar una ambulancia en caso de grave crisis».

Dosis automática

El investigador del CSIC explica que el sensor «tendría la dimensión de un cuarto de sello, con un espesor de cinco milímetros e iría implantado en el cuerpo, probablemente en la zona donde se incorporan las bombas de insulina, ya que en una etapa más avanzada la idea es conectar este sensor a dicho sistema de dosificación automática». Según añade, «hasta ahora las bombas de insulina dosifican de forma continua una cantidad prefijada por el médico y nuestra idea es que la bomba actúe únicamente cuando es necesaria, así se alarga además la vida útil de la bomba con lo que el paciente evita pasar más veces por quirófano».

De esta forma, los pacientes se despreocuparían por completo tanto de medirse varias veces diarias su nivel de azúcar en la sangre, como hacen actualmente con un pinchazo en el dedo mediante el test de glucemia, e incluso de inyectarse, también varias veces al día, la dosis justa de insulina.

«Estamos intentando diseñar un sensor que sea lo menos invasivo posible, lo menos dañino por operaciones o punciones y lo más duradero posible, por lo menos un año, aunque tenemos problemas con las baterías», asegura Domínguez, que comenzó la investigación de este prototipo hace seis meses.

«Los sistemas de comunicación, que permitirán al paciente y a su médico recibir y almacenar datos y gráficas sobre su evolución, ya están bastante avanzados», asegura el coordinador de la investigación en España. «Pero de la parte del sensor óptico, que es la más innovadora, aún estamos verificando el concepto mismo del sensor, aunque ya hemos hecho simulaciones y algunas mediciones que nos dicen que la cosa funciona bastante bien».

El primer prototipo a nivel de laboratorio de este sensor, que determina los niveles de glucosa gracias a una proteína de origen bacteriano con sensibilidad a este componente, podría estar dispuesto en seis meses. «Y dentro de un año o año y medio podríamos tener los prototipos para ser implantados en ratas», pronostica Domínguez.

Si la investigación sigue adelante con éxito, las primeras pruebas en pacientes podrían realizarse en el plazo de cuatro años, fecha final del proyecto, «aunque luego depende de las políticas de Sanidad de cada país», recuerda el investigador.

Coste

El éxito de este avance para los afectados por diabetes, enfermedad que por el momento no tiene cura, dependerá también de su precio, «difícil de determinar aún», asegura Domínguez.

Esta pregunta es también una de las que se plantea a los pacientes en la encuesta de recogida de datos, con la que el equipo de investigación pretende elaborar un sistema lo más perfeccionado posible y «pensado para todas las edades». «Quizás -añade-, más que los niños, pueden ser las personas mayores las que más beneficio» verían en este revolucionario sensor. Para unos o para otros, por lo menos, el sistema supondría decir adiós para siempre a los pinchazos.

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