CON LA CRISIS DEL CRUDO , AGRAVADA EN 2008, SE DESARROLLAN ALTERNATIVAS COMO EL BIODIÉSEL
En una jornada técnica organizada por la Fundación Ingurugiro Etxea en Azpeitia para analizar si las empresas vascas de automoción están preparadas ante un nuevo escenario con nuevos combustibles, expertos pusieron de relieve que muy a corto plazo, entre 2008 y 2010, los países tradicionalmente exportadores de crudo ya no podrán vender barriles al mismo nivel debido al declive de su producción y al aumento de su consumo interno. Entonces, ¿con qué se puede sustituir el petróleo que sirve para el transporte de personas y mercancías? A la hora de abordar las posibles alternativas del crudo para el motor de combustión interno -un método cuyo diseño para mover los automóviles apenas ha sufrido cambios en los últimos años-, los expertos señalan que las modificaciones se producirán lentamente, pero sin olvidar que los fabricantes de automoción necesitarán alternativas al transporte sin petróleo. Entre los posibles sustitutos destacan los coches eléctricos con baterías que puedan almacenar más electricidad que los actuales y los automóviles de hidrógeno, siempre que resuelvan sus problemas técnicos. En este último caso, los expertos admiten que la esperanza a gran escala de sustitución del petróleo es el hidrógeno, pero actualmente no resulta rentable, aunque hoy en día se están desarrollando inversiones millonarias que desembocarán en la solución definitiva en el plazo de unos 15 ó 20 años. El desarrollo de las energías alternativas solar y eólica, además de aportar soluciones al tema energético en general, ayudaría de forma decidida a la implementación del tema del hidrógeno. En este sentido, Alfonso Ausín, el presidente de Bionor -en la actualidad es la empresa líder en la producción de biodiesel a nivel estatal, y recientemente adquirida por el grupo vasco de automoción CIE Automotive- señaló que "no es previsible un impacto notorio" en la industria del automóvil vasca, debido a que las consecuencias en los motores serán mínimas, "tal vez con posibles modificaciones en el sistema de inyección en el caso de los motores de diésel". El responsable de Bionor también puso de relieve que la mayor parte de la facturación de este sector vasco no depende del motor. En su opinión, la posibilidad de comenzar a utilizar los nuevos combustibles es un acontecimiento sobre el que todavía no existe una postura uniforme por parte de los fabricantes de automóviles. TRANSICIÓN: LOS BIOCOMBUSTIBLES Entretanto, los biocombustibles se están convirtiendo en un pequeño alivio para el problema del hidrógeno, aunque Alfonso Ausín también reconoció que otra gran parte de la solución al problema "vendría por la vía del ahorro", un tema que al mismo tiempo está ligado a la cultura y a las costumbres de la sociedad.

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