Te voy a dar miedo
Inducir a una persona manía persecutoria es posible. En el Instituto para la Mente de Lausana, en Suiza, lo han logrado. Ha sido un descubrimiento casual, porque lo que pretendían los investigadores era encontrar la fuente de los ataques epilépticos. Cuando estimulaban con electrodos la zona temporoparietal izquierda del cerebro, una región situada encima de la oreja, el paciente afirmaba sentir la presencia de una persona detrás de él. La definía como una sombra que imitaba las posturas y acciones de su cuerpo: si él se sentaba, la sombra hacía lo mismo.
Una posible explicación es que, para poder reconocer su propio cuerpo, el cerebro utiliza la zona temporoparietal. Esta área integra la información que procede de la vista y la del sistema proprioceptivo (que le indica la posición de las distintas partes del cuerpo), y le permite construir su imagen. Pero cuando esta zona se altera, deja de integrar la información y percibe dos cuerpos en vez de uno.

Meneame
del.icio.us