Las plantas también tienen olfato
Desde que asoma a la luz, el brote de Cuscuta pentagona busca un apetecible anfitrión que lo alimente. Y ahora sabemos cómo encuentra esta planta parasitaria a sus víctimas. Justin Runyon, de la Universidad de Pennsylvania (EEUU), la sembró junto a una tomatera y comprobó que la relación entre las dos se establece por vía aromática. La Cuscuta p. es capaz de detectar sustancias olorosas que desprende la planta del tomate. Siguiéndolas, llega hasta ella, se enrolla en sus tallos y comienza a succionar su savia. Runyon comprobó, además, que si se le da a elegir entre trigo y tomate, la indeseada huésped elige este último. Quizá sea más oloroso.

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